Un año, dos palabras: Eterno, Suspiro.
Eterno cuando las cosas no van bien, cuando parece que no hay salida, cuando el mundo se pone del revés, cuando el ánimo está por los suelos, cuando no llegas a fin de mes, cuando no para de llover, cuando buscas trabajo y no lo encuentras, cuando tu pareja de veinte años se va sin darte explicaciones, cuando empieza hablando de crisis y termina hablando de crisis, cuando te tiras dos horas haciendo zapping, cuando vas a la playa y parece un cenicero, cuando decides hacer un bizcocho y descubres que no tienes huevos, cuando te quedas dormido porque se te ha olvidado poner el despertador y te encuentras un atasco de mil demonios y llegas tarde a trabajar, cuando recoges el tendal y a la mitad de los calcetines se los ha tragado la tierra, cuando te sientes el más desgraciado del mundo y no sabes porqué, cuando las hormonas te vuelven loca y sólo quieres meterte en la cama y llorar, cuando le das a ‘salir' en vez de a ‘salvar' y pierdes el trabajo de todo el día, cuando las malas noticias del 1 de enero siguen siendo malas noticias el 31 de diciembre...
Suspiro cuando cada día te despiertas con un beso, cuando al abrir los ojos te espera una sonrisa, cuando el ruido que escuchas es la risa de un niño, cuando puedes disfrutar y saborear cada segundo de cada día, cuando te permites ir despacio y disfrutar del momento, cuando los amigos están ahí cuando los necesitas, cuando sientes que eres capaz de conseguir lo que te propones, cuando vives el presente olvidas el pasado y confías en el futuro, cuando al mirar a los ojos de la gente descubres que el mundo está lleno de buena gente, cuando el amor es lo más importante en tu vida, cuando te das permiso para soñar y compruebas que los sueños se hacen realidad...
¿Eterno o Suspiro? Todo depende de ti, tú decides lo que quieres en esta vida, y decides cómo quieres vivirla. Si miramos bien a nuestro alrededor, nos daríamos cuenta que la vida es un suspiro que no hay que dejar escapar.
